domingo, 28 de octubre de 2018

Ley Naranja JUGO AMARGO PARA EL SECTOR CULTURAL


Por: Luis Carlos Pulgarín Ceballos[1]


¿Qué hay más diverso en el mundo que no sea la cultura? Si hay algo que caracteriza el mundo de la cultura es precisamente su riqueza diversa, su pluralidad, su heterogeneidad. Pretender obviar la multiculturalidad de los pueblos es de tontos y mezquinos. La globalización y la apertura que buscan los Tratados de Libre Comercio han pretendido homogeneizar los sectores culturales del mundo. Los países que se llaman a sí mismos “Estados desarrollados” imponen a los que denominan “Estados subdesarrollados” reglas de juego económicas que más allá de una cuestión colaboracionista de mutuo acuerdo, lo que buscan es precisamente imponer sus propios modelos de vida, negar las particularidades, la identidad y la idiosincrasia (que deben considerar primitiva), de los pueblos  que aún conservan lo que ellos han derrochado en su desmedido afán consumista: la abundante biodiversidad (ambiental, artística y cultural) de países como el colombiano. Y, al tiempo que imponen sus propios modelos de vida sin mayor contenido ético y estético, se roban y patentan usos y costumbres, tradiciones y expresiones creativas de los pueblos y naciones que dominan a partir de su poder económico.

La Ley 1834 de 2017

El 23 de mayo de 2017, el Congreso de Colombia expidió la Ley 1834, más conocida como la Ley Naranja, cuyo objetivo principal es, en términos de la Ley y no de la realidad, “desarrollar, fomentar, incentivar y proteger las industrias creativas” entendidas estas como  aquellas industrias que generan valor en razón de sus bienes y servicios, los cuales se fundamentan en la propiedad intelectual”.

En su artículo segundo la Ley define dichas industrias de la siguiente manera: “Las industrias creativas comprenderán los sectores que conjugan creación, producción y comercialización de bienes y servicios basados en contenidos intangibles de carácter cultural, y/o aquellas que generen protección en el marco de los derechos de autor. Las industrias creativas comprenderán de forma genérica -pero sin limitarse a-, los sectores editoriales, audiovisuales, fonográficos, de artes visuales, de 'artes escénicas y espectáculos, de turismo y patrimonio cultural material e inmaterial, de educación artística y cultural, de diseño, publicidad, contenidos multimedia, software de contenidos y servicios audiovisuales interactivos, moda, agencias de noticias y servicios de información, y educación creativa”.

Para la implementación de dicha Ley, se propone la creación de unas estructuras físico administrativas en las cuales intervendrán autoridades de diferentes sectores del gobierno nacional con tareas coordinadas que deberán articularse desde un Consejo Nacional para la Economía Nacional (artículo 7). Este Consejo Nacional tendrá la misión de la planeación para el desarrollo “potencial de la Economía Creativa”.  Dicho Consejo alimentará sus políticas con los datos arrojados desde la denominada Cuenta Satelital de Cultura y Economía Naranja desde la cual el DANE construirá de manera permanente estadísticas básicas sobre la economía Naranja. Está será, sin duda alguna la información fundamental para las aplicaciones de viabilidad que se requiere en todo proyecto mercantil cuando el objetivo es el crecimiento económico y material de una sociedad más allá del crecimiento intangible de la misma (su sentido de pertenencia, identidad, tradiciones, resistencia, supervivencia, espiritualidad, entre otros).

De otro lado, la Ley, que es una Ley Marco, y de la cual aún faltan sus consecuentes decretos reglamentarios, traza 7 estrategias que serán la columna vertebral de la mercantilización de las industrias creativas, a las cuales apunta la Economía Naranja. La característica de estas estrategias es que cada una de ellas inicia con la letra i, por lo cual son denominadas las 7i, ellas son: información, instituciones, industria, infraestructura, integración, inclusión, inspiración (Artículo 5). Dentro de estas estrategias, se compromete a entidades como el FINDETER y BALCODEX para los procesos de financiación de infraestructura y desarrollo de proyectos y/o productos culturales. Hasta aquí la Ley parece un gesto muy noble con los sectores culturales del país, los que siempre se han caracterizado por ser los sectores olvidados de la política pública nacional. Cualquier persona del común, sin mayor información, podría afirmar que esta Ley lo único que representa es una gran oportunidad para los creadores (artistas y cultores) del país. Pero la realidad es otra. Esta Ley está más allá de la generosidad de empoderar a los sectores culturales y artísticos del país, por el contrario terminará exprimiéndolos a beneficio del lucro de terceros comerciantes. En las siguientes líneas se expondrá el por qué: 

Nichos de negocios diseñados desde el BID

La Ley es el resultado de una imposición del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que desde hace una década inició a estudiar posibles nichos de negocios que ayuden a superar la crisis económica que desde 2008 ha golpeado a diferentes estados de Latinoamérica. En esa búsqueda, el BID hizo estudios en 11 países latinoamericanos, siendo Colombia uno de ellos. En nuestro país, el BID no sólo encontró una gran posibilidad económica en esta economía (los sectores industriales culturales en el país representan entre el 1,5 y el 3,0% del PIB: más de seis billones de pesos se mueven en torno a este sector), sino que encontró los personajes funcionales perfectos a sus intenciones: políticos de oficio que dadas sus aspiraciones desmedidas de poder y su aceptación al neoliberalismo cabalgante que se desarrolla desde los diferentes Tratados de Libre Comercio, le ayudarían a introducir sus pretensiones en el país, entre ellos el actual presidente de Colombia Iván Duque, quién siendo asesor del BID empezó a interesarse por el tema hasta llevarlo como iniciativa de Ley al Congreso de la República (siendo Senador), y luego hacerlo uno de los caballitos de batalla en su campaña a la presidencia. 

En este sentido, la intención primaria del proyecto de economía naranja no es el fortalecimiento de las “industrias culturales” como denominan a los procesos culturales, artísticos y creativos, sino que su centro es el fortalecimiento de la economía del país a partir de la instrumentalización económica de la cultura, como dice el artículo 1 de dicha Ley: aquellas industrias que generan valor en razón de sus bienes y servicios, los cuales se fundamentan en la propiedad intelectual. Una cosa es trabajar por el crecimiento y bienestar de los sectores creativos (los cuales se fundamentan en la propiedad intelectual) y otra muy diferente el pensar en el crecimiento económico del país a partir de la explotación de los primeros.

Miremos aspectos que nos sirven para argumentar la anterior tesis:

1.      El proceso de desarrollo (construcción, debates y aprobación de la Ley), nunca se le participó a los sectores culturales y creativos del país, es decir, su voz no contó para ser tenida en cuenta en la expedición de una Ley tan trascendental para dichos sectores. 
2.      En el pretendido Consejo Nacional de Cultura y Economía Naranja no hay una sola silla para los representantes del sector artístico y cultural (ni para creadores ni para terceros gestores, productores y reproductores culturales), es solo una mesa en la cual estarán los burócratas de alto nivel del gobierno. Pensemos también que desde 1997, con la creación del Ministerio de Cultura, ya existe un Consejo Nacional de Cultura –que no sabemos para qué ha funcionado, pero que existiendo ¿por qué no se planteó la inclusión de este ente en el nuevo Consejo?
3.      No hay incentivos reales para la creación intelectual y la producción cultural, un sector que tradicionalmente adolece de recursos económicos para su desarrollo y al cual le disminuyen presupuestos cada vez más. Con este gobierno -de la Ley Naranja-, contradictoriamente ya se han  hecho anuncios de aumentar billonarias asignaciones para para la guerra (Ministerio de Defensa), mientras al Ministerio de Cultura le bajan presupuestos.  
4.      La Ley lo que promueve el endeudamiento del sector a través de líneas de crédito, desde Bancoldex, que se manejarán, muy seguramente, desde políticas bancarías y poco solidarias o cooperativas con el sector creativo: “el Banco de Desarrollo Empresarial y Comercio Exterior (Bancoldex) estará encargado de crear mecanismos de financiación para emprendimientos creativos, a través de los instrumentos y vehículos que dicha entidad determine según su objeto y competencia” (art. 11). La pregunta es: ¿qué viabilidad de aprobación de crédito se le dará a proyectos culturales como la Filarmónica de Bogotá que, según varios estudios, gasta en un solo concierto más de 300 millones de pesos, mientras  su recaudo en taquilla es inferior a los 10 millones de pesos?.
5.      Como si fuera poco, la misma Ley promueve el endeudamiento de los entes territoriales, los cuales tienen la responsabilidad de garantizar los escenarios culturales para el desarrollo de la mercantilización propuesta en la misma. Para esto la instrucción de la Ley es directa: “El Gobierno nacional a través de la Financiera del Desarrollo Territorial (Findeter), creará líneas de crédito y cooperación técnica para el impulso a la construcción de infraestructura cultural y creativa en los entes territoriales” (artículo 9).
6.      Educación en jornada única ¿educación para la mercadotecnia y la productividad o educación para la construcción ética y creativa de las nuevas generaciones? Una vez más nuestros gobernantes  manifiestan su predisposición contra una pedagogía humanista, una educación que siembre pensamiento crítico y que fundamente en la mente de jóvenes y niños alternativas creativas, inteligentes y plurales de solución a los problemas de la vida diaria. En su artículo 10, la Ley induce, que desde el SENA (Servicio Nacional para el Aprendizaje) caracterizado por formar entes productivos, calificación de mano de obra y avance en habilidades tecnológicas para la competitividad mercantil, sea la institución encargada de imponer la idea de la economía y el progreso material que promueve la Ley Naranja.

Experiencias de referencia negativa

A los anteriores comentarios para promover el debate, tendríamos que agregar otros aspectos, resultado de la realidad colombiana, que nos advierten del riesgo de la implementación de una Ley que sólo busca factorías o facturación a partir de la cultura, el arte y en general los sectores creativos del país. Bástenos mirar la industria editorial e indagar si con la transnacionalización de las artes literarias se ha beneficiado la pluralidad de escritores colombianos o tan sólo se siguen enriqueciendo las editoriales extranjeras y/o a aquellas editoriales colombianas que cada vez publican más títulos de autores que ya están en el dominio público (con derechos patrimoniales de autor libres), que a autores vivos.  Otro ejemplo claro es la transnacionalización de la televisión colombiana a partir de la existencia de dos canales privados que, con los atributos del monopolio que se les ha asignado, llevaron a la desaparición a una pluralidad de productoras de televisión que en los años 80s y 90s fueron signo de calidad y garantía de identidad nacional a partir de sus series y telenovelas y que hoy solo se dedican a mexicanizar y “traquetizar la identidad colombiana” para “poder vender” en el exterior. Irónico que, cuándo en el pasado lo que nos llevó al reconocimiento de calidad audiovisual internacional eran nuestras propias historias regionales, ricas en diversidad, con actores de carácter y no con estrellitas salidas de reinados de belleza y pasarelas de moda, hoy dichos “actores y actrices” de Colombia deben viajar a México o Miami a hacer cursos de dicción a lo mexicano para poder escalar en el mundo de la fama.

Un ejemplo más triste: el de ciertas corporaciones culturales apadrinadas por personajes que hacen carrera en la política nacional; personajes aparentemente con raíz en procesos comunitarios, que una vez elegidos en cargos de elección popular se dedican a legislar y direccionar la contratación a beneficio de sus propias corporaciones (endosadas a terceros), llevando al borde de la quiebra y la desaparición a los grupos de su misma especie, un claro ejemplo de como en el mundo de la competitividad mercantil el pez más grande se come al más chico, sin ningún atisbo de solidaridad y sí con mucha sospecha de alta corrupción. Este ejemplo, sin decir nombres propios, se ha presentado en Bogotá, y muchos sabrán a quienes hacemos referencia.

En esta Ley no cabemos todos

La parte más aberrante de la Ley es la ignorancia de la heterogeneidad del sector y su interés    fundamental en convertir en industria unas manifestaciones cuya propiedad y origen son precisamente los valores intangibles o inmateriales.

En nuestro territorio podríamos clasificar, de alguna manera, los diferentes sectores culturales y artísticos que desde diferentes perspectivas le apuestan a sus proyectos creativos:

a.       Grupos de resistencia cultural: aquellos grupos originarios de sectores minoritarios (étnicos y populares), que su mayor interés es la pervivencia de su identidad, de sus tradiciones y arraigos, de sus valores y pertenencias ancestrales. Grupos afrocolombianos, indígenas, de comunidades rom, entre otros, que están lejos de la contaminación consumista y capitalista que pretende la misma Ley.

b.      Grupos de resistencia política: grupos culturales que generan obras artísticas  de contra discurso al discurso de poder y de legitimación de gobiernos tradicionalmente ineptos y corruptos, violadores de los derechos humanos en todas sus expresiones. Grupos culturales que se erigen como la memora histórica cuando los historiadores del sistema pretenden tergiversar o negar los verdaderos hechos y causas del conflicto colombiano, grupos que de alguna manera su valor es intangible, pues se erigen como la columna vertebral de la consciencia y la moral del país.
c.       Grupos o empresas “culturales y educativas” que desarrollan sus procesos de capacitación y de pedagogía instrumentalizando el arte  y la cultura, no menos creativos que los grupos anteriores, pero su centro no es el arte y la cultura como tal sino la capacitación, publicidad y propaganda de grupos sociales y empresariales en cuestiones políticas como la convivencia, la resolución de conflictos y el desarrollo social, entre otros; y de cuestiones empresariales como las denominadas pausas activas en las empresas y estrategias de publicidad BTL en promoción de productos y servicios comerciales.
d.      Sectores artísticos de entretenimiento (ni tan siquiera culturales), pertenecientes a los mercados de los grandes espectáculos con artistas de renombradas marcas o artistas que son renombradas marcas, cuyo mayor valor es la fama y su pertenencia a las élites de la farándula televisiva y demás industrias que generan altos impactos de consumo en las masas.

Si la Ley Naranja se implementará tal y como es la intención del Banco Interamericano de Desarrollo (BID); hecho al cual le juega el actual presidente de Colombia y su Ministra de Cultura, los grupos de la clasificación a y b (los de resistencia cultural y política), desaparecerían con nefatas consecuencias para la identidad cultural y democrática del país, sucumbirían estos grupos ante los grupos y sectores mercantiles de las clasificaciones c y d, pues son los más afines a los proceso de emprendimiento mercantil y que, sin duda alguna y sin mayores reparos se alinearían en dicho propósito de industrialización del arte y la cultura. Es decir, los grupos pertenecientes a los sectores que aquí clasificamos como del a y el b, siendo muy importantes para la identidad, la convivencia y el desarrollo ético y democrático del país serían inviables económicamente hablando (en este caso para Bancoldex, entidad responsable de los financiamientos crediticios para la industria cultural), pues siempre necesitarán de algún subsidio, nunca recogerán por taquilla la totalidad de lo que se invierte en sus creaciones. No obstante, dichos grupos o sectores (a y b), igual que la Filarmónica de Bogotá son tan trascendentales para la identidad y la democracia colombiana que deben ser protegidos en cumplimiento constitucional de los artículos 1 (dignidad integral, pluralidad, participación, solidaridad y prevalencia del interés común), 7 (protección y reconocimiento de la diversidad étnica y cultural), 8 (protección de riqueza cultural y natural del país), 20 (libre expresión), 25 (derecho al trabajo digno), 61 (protección a la propiedad intelectual) y los artículos 70, 71 y 72 que desde la Carta Magna de 1991 garantizan la protección, promoción y fomento de las manifestaciones culturales en igualdad de condiciones.

En conclusión.

Es urgente una revisión integral a la Ley Marco de la llamada Economía Naranja para que no sea un trago amargo para amplios sectores artísticos, culturales y creativos. Las políticas creativas y/o intelectuales del país no pueden depender de la viabilidad del comercio de las denominadas industrias y/o emprendimientos culturales, en los cuales siempre habrá un tercero distribuidor, vendedor o representante que termina con mayores beneficios que el autor intelectual  o productor original de las obras y proyectos artísticos. Cosa diferente a las leyes del mercado son los procesos culturales llenos de valor inmaterial, pero tan necesarios para la construcción de la identidad, el sentido de pertenencia y la ética democrática del país.    

Octubre 1 de 2018



[1] Comunicador Social, Abogado, Artista, Catedrático en las facultades de Derecho y Comunicación Social en Institución Universitaria de Colombia.


sábado, 23 de junio de 2018

El tape tape criminal del Fiscal


A manteles, cantando verdades, así se deciden desde hace 200 años las corruptas elecciones para la hegemónica y criminal derecha.
                

La presidencia de Duque es ilegítima e ilegal; las mafias del Centro democrático desde la elección para congreso empezaron a mover votos con acciones ilegales y corruptas, fuera de eso, el Fiscal "Vendido" Morales Neira; ocultó información sobre esta situación para proteger la candidatura del ungido candidato del criminal Uribe, y como si fuera poco para ayudarlo en la recta final, el día de las elecciones, lanzó en los medios masivos de comunicación un falso positivo, infames y falsas afirmaciones, sobre fraude en la campaña de Petro, lo cual se aclaró en las horas siguientes, pero ya el daño estaba hecho. El impacto de la falsa novedad de la Fiscalía de bolsillo de la ultraderecha, además el silencio cómplice de su Fiscal General habían ayudado a subir un gobierno a todas luces criminal por su método para ganar las elecciones y por sus alianzas con las mafias del crimen y la corrupción.


miércoles, 30 de mayo de 2018

Carta con amor herido para una amiga uribista


Querida amiga: Yo soy socialista, porque creo en un mundo social en equidad y con grandes oportunidades de dignidad para todos  y todas, soy comunista porque creo en lo común, lo común que es poner en COMUNidad los elementos satisfactores de las necesidades más básicas de la gente para que tengan bienestar integral; no creo en las dictaduras maquilladas de falsa democracia como la que hemos padecido durante más de 200 años de vida republicana. Ser socialista no es ser el diablo como lo hacen creer desde las iglesias muchos sacerdotes (afortunadamente yo he conocido otros sacerdotes que me han enseñado y acompañado en gestiones sociales y comunes con aquellos sectores que han sido condenados al hambre, la miseria y el desplazamiento por los dinosaurios y vejestorios criminales que ahora se unen al falso demócrata Duque, para seguirnos hundiendo en el infierno de la inequidad y la pobreza absoluta. Gracias al universo han existido sacerdotes como los sacerdotes Javier y Gabriel Giraldo, incluso como el Papa Francisco de quien parece que los católicos colombianos no han interpretado bien su palabra de fe y  justicia: su palabra socialista llena de amor en el prójimo).

Muchos que dicen creer en Jesús, lo siguen condenando al entregarle la libertad a Barrabás, que es el verdadero criminal. Muchos que con la oración a flor de labios se levantan cada día no han entendido que el principio de amar al prójimo es un principio de verdad, justicia y equidad; no han interpretado que Cristo practicó la palabra del amor en un sistema político dictatorial y criminal como lo era el de los romanos que perseguían a los judíos (pueblo del verdadero Israel en las antiguas escrituras; la sangre de Jesús). El pueblo romano ejercía una dictadura criminal y Jesús se opuso a dicha dictadura con claros mensajes sociales, no solo católicos, mensajes que fundamentan el verdadero sentido del socialismo, por eso dio su vida, fue asesinado por rebelarse contra el poder ilegitimo de los romanos. Muchos católicos nunca entenderán el principio social del amar al prójimo como a sí mismo y se quedarán con este principio en lo abstracto de un sermón en la iglesia pero sin su verdadera práctica. El socialismo que yo practico es un socialismo del amor al prójimo como a mí mismo, no soy católico, pero practico y respeto muchos de los mandamientos cristianos mucho más que quienes mantienen con la biblia y la camándula en las manos.

Amada amiga, ¿tú crees que en Colombia han existido las elecciones? ¿Tu crees que en Colombia ha habido real democracia? ¿Sabes el parentesco familiar entre los Pastrana y los Gaviria, los Irragori y los Valencia, dos ejemplos solamente de otros que nos demuestran cómo estas castas hegemónicas se unen a través de matrimonios entre ellos para mantener el control del poder político del país entre sus familias? ¿De los lazos familiares entre las cinco familias que han gobernado tradicionalmente este país? ¿De las filiaciones de clase que hay entre los Lleras, los López, los Gaviria, lo Pastrana, los Uribe y dos o tres familias más que se han rotado el poder en unas falsas elecciones cada 4 años? Este país nunca ha tenido reales elecciones, querida hermana, desde 1970, cuando  el abuelo de Vargas Lleras se le robó las elecciones a Rojas Pinilla para entregarle la presidencia al papá de Andrés Pastrana, los mismos con las mismas se han profesionalizado en hacernos creer que nosotros elegimos, pero no: Nosotros votamos, ellos elijen desde la Registraduría –que manejan a su amaño- siempre y, luego gobiernan entre ellos aunque se habían enfrentado como grandes rivales en las falsas elecciones de su falsa democracia. En Colombia nunca ha existido real democracia, el pueblo nunca ha elegido verdaderamente, entonces ¿porqué el miedo a que Petro haya dicho o no (lo cual es totalmente falso) que nunca más habrán elecciones con él?… Dime dónde está publicado, que yo acucioso periodista y lector de noticias no lo he visto o leído en fuentes serias o de verdad.

Amada amiga, sabes tú que aquí en Bogotá, a diario me encuentro hombres y mujeres comiendo de la basura… (Te mando fotos si quieres para que no me llames mentiroso), que en las laderas de ciudad Bolívar y otros barrios matan jóvenes a los que no les dan la oportunidad de estudiar, que muchas familias se acuestan sin comer, que hay miles de desempleados, que abundan los habitantes de calle (igual en Medellín, Cali, y otras ciudades hay millones de personas mendigando en total indignidad – te mando las fotos que quieras de esa realidad si no la conoces), porque no es que vayamos a ser como Venezuela si Petro llega a la presidencia, ES QUE YA SOMOS PEOR QUE VENEZUELA GRACIAS A LOS PRÓCERES Y PATRIOTAS QUE REPRESENTA DUQUE!). Sabes que en el Chocó, la Guajira, el Putumayo, Cauca, Nariño y otros territorios los niños se mueren de hambre y desnutrición y falta de atención en salud porque la plata para salvarlos se la roban los clanes políticos mafiosos que hoy acompañan la candidatura del uribismo, sector ejemplar de la “democracia”, liderado por un criminal que en 8 años de gobierno determinó la muerte de más de 8 mil personas (incluidos niños especiales) para hacerlos pasar como guerrilleros, que le entregó el país a las mafias narcoparamilitares que lo rodean desde que su papá era socio de los Ochoa del cartel de Medellín, que le entregó la plata de los pobres campesinos a los ricos  despojadores de tierras en el país, que gobernó con verdaderos criminales hoy presos en las cárceles colombianas y de Estados Unidos y que tendrá perpetuidad si su títere candidato gana las elecciones.  

No sabes cómo me duele tener que escribir estas palabras que me enfrentan a ti, no sabes de mi amor herido, pero es mi responsabilidad con el país hacerlo, así esto nos marque más distancia que amor filial. Pero para mí, si es de vida o muerte, yo sí creo férreamente que estas elecciones son entre la guerra y la paz, la guerra que tanto ha servido en este país para que los Uribe y sus secuaces se hagan cada vez más ricos sobre la sangre y el despojo de millones de campesinos, obreros, estudiantes… la guerra que nos distrae mientas la corrupción mata millones de colombianos, la guerra representada en los enemigos de la Paz y que liquidarán el sistema de justicia colombiana (la Corte Suprema de Justicia) que hoy investiga  a Uribe por dos masacres en Antioquia, para mantenerlo en impunidad.  

Yo sí creo que estas elecciones del 17 de junio son de vida o muerte, entre la paz y la guerra, la paz representada en un líder con el que a pesar de que tengo diferencias, Petro, sé que es un líder que gobernó Bogotá con trasparencia, sin corrupción. Un ex alcalde que entregó resultados que hoy le quienes negar e invisibilizar a pesar del tiempo corto de gobierno (4 años) para recuperar una Bogotá destruida por la corrupción de gobiernos anteriores, incluidos Pastrana y Peñalosa, y a pesar de la oposición que les hicieron las mafias uribistas que lo detestan porque no les dio contratos y les cerró el paso a su corruptela criminal de tantos años en la capital, incluidos  medios de comunicación que hoy tanto lo atacan y difaman. El gobierno de Petro en Bogotá sí favoreció pobres y sectores excluidos tradicionalmente, salvó miles de vidas de jóvenes y les generó oportunidades de arte, educación y salud integral, no los mató como Uribe para ponerles un disfraz de guerrillero y decir que se estaba ganando la guerra. Oh, tú crees que soy un mentiroso y jugaría con algo tan importante para ti, para mis amigos y amigas, para mi familia, para mi país.

No te estoy pidiendo el voto para Petro, que será mi voto. Tampoco que lo dejes de ver, a él y a los socialistas-comunistas como yo, con los prejuicios que te han creado desde los medios y desde la cultura escobar-uribista que predomina en Urabá y Antioquia (gracias al universo hay paisas que se alejan de dicho modelo). Tan sólo te pido que al votar por tu candidato tengas consciencia de a quienes estás “eligiendo” como te lo hacen creer, y que lo hagas con sentido de conocimiento no por desconocimiento o ignorancia.  Un abrazo inmenso de amor, aunque herido por este tipo de discusiones entre nosotros.   

viernes, 25 de mayo de 2018

Presidenciales: Candidatos 2018 ¿Quién es quién?


Tocó con Petro desde la primera vuelta



Por: Luis Carlos Pulgarín Ceballos



En los últimos meses he realizado un perfil crítico de cada uno de los cinco candidatos presidenciales de más proyección en el panorama de la actual coyuntura electoral. Cada uno de los perfiles se pueden leer después de esta breve introducción, en los respectivos enlaces. 

Pero antes debo decir que, no obstante soy bastante duro con Gustavo Petro en mi balance, voy a votar por su proyecto de la COLOMBIA HUMANA. Creo que, desde su gobierno en Bogotá, Petro ha crecido, le ha dado sopa y seco a los demás candidatos en muchos debates y ha sabido mover la fibra de millones de colombianos que se han volcado a las plazas para acompañar su candidatura.   

De lo que no hay duda es que a Gustavo Petro le cabe el país en la cabeza y gracias a su conocimiento del país tiene una propuesta coherente y decente para la realidad nacional del momento.  Se ha ido configurando como el único estadista serio de los cinco candidatos, seguido por Humberto de la Calle, la otra candidatura decente del debate pero con poca figuración en las encuestas. 

Fuera de eso, a Petro no se le puede señalar de hacer alianzas criminales para llegar al poder, alianzas que sí hay de manera descarada y comprobable en las campañas de Duque y Vargas Lleras, para quienes todo vale y se han empeñado a los peores clanes corruptos y criminales del país, empezando por Duque con Uribe Vélez.  Vargas Lleras seguro llegará para robar,  Duque llegará, además de para robar, a permitir que las mafias neo paramilitares del uribismo masacren medio país.

Sergio Fajardo no ha podido demostrar habilidad y coherencia en su presunto proyecto presidencial, se pelea por ser profesor y su programa de gobierno quizás sea bueno para el Ministerio de Educación, pero no le da para ser presidente. No le cabe el país en la cabeza, se ayuda con Google y creo que la figura vice presidencial no le ha ayudado mucho, le ha representado resta en lugar de fortalecerlo. De otro lado su alianza con un POLO moribundo bajo la dictadura de otro movimiento moribundo -el MOIR- lo a acabado de hundir, lo cual me da a entender que Fajardo no es tan buen matemático como pregona, le salieron mal los cálculos políticos y su alianza con Claudia López y Jorge Robledo en lugar de adición simple le resultó complicada sustracción de materia electoral. 

Humberto de la Calle, era mi inclinación electoral inicial, pero su campaña no despegó, un país polarizado entre la guerra y la paz, está haciendo trizas la esperanza de paz de los colombianos, sin necesidad de que las oligarquías godas que acompañan a los sectores criminales emergentes del uribismo tengan el poder presidencial.  Paradógicamente, este es el único país que le cobra a un candidato haberle regalado el sueño de la paz y por eso le da la espalda a su proyecto presidencial, a pesar de la decencia y dignidad que acompaña su propuesta política. Después de Humberto de la Calle, el único candidato que nos asegura ese sueño de seguir construyendo un país en paz, con el cumplimiento de los Acuerdos de la Habana, y haciendo esfuerzos ingentes para que los diálogos con el ELN se cristalicen, es Gustavo Petro quien hoy tiene posibilidades de llegar a  segunda vuelta. Petro ha sido concreto y no tan gaseoso como Fajardo, pero por encima de todo, Petro está a años luz de la criminalidad que representan Vargas Lleras y Duque. 

Lean los perfiles de cada uno de los candidatos en los siguientes enlaces:


GERMÁN VARGAS LLERAS

HUMBERTO DE LA CALLE:

SERGIO FAJARDO:

GUSTAVO PETRO:

domingo, 20 de mayo de 2018

VARGAS LLERAS: ENTRE CIRCULOS DE CORRUPCIÓN Y COSCORRONES


Opinión / Elecciones 2018 ¿Hay con quién? - Quinta entrega.

IVÁN DUQUE Y GERMÁN VARGAS LLERAS

Representantes directos de la oligarquía de derecha corrupta y criminal que nos han condenado a la miseria y la violencia por más de 200 años.

Por: Luis Carlos Pulgarín Ceballos


 VARGAS LLERAS: ENTRE CÍRCULOS DE CORRUPCIÓN Y COSCORRONES.

Desde muy niño Germán Vargas Lleras daba muestras del ser humano que es, su arrogancia y su afán de poder se veían cuando rompía los protocolos de actos oficiales en que participaba su abuelo el presidente Carlos Lleras Restrepo, y se subía sobre las mesas a patalear su show de supuestos discursos políticos, como se observa en algunas fotos que circulan por internet. Desde los cinco o seis años, Germán Vargas Llera sabía que era la celebridad heredera de un linaje familiar al que le iba a ser muy fácil ser concejal de Bojacá (Cundinamarca), a los 19 años, y desde allí empezar su ascenso político nacional, con un proyecto presidencial para el cual ha ido construyendo toda suerte de alianzas políticas dentro de un partido político (Cambio Radical) donde se han reunido los más altos representantes de la criminalidad y la corrupción colombiana.

La historia política de la familia Lleras se remonta al siglo XIX, cuando uno de sus antepasados, Lorenzo María Lleras González, asumiera como Secretario (ministro) de Relaciones Exteriores. Lorenzo María Lleras González, a su vez fue hijo del Militar José Manuel Lleras y Alá (quién fundara el linaje de la familia a su llegada de España). Desde la llegada de José Manuel Lleras y Alá, las relaciones de alto nivel de la ascendencia del hoy candidato a la República se han mantenido, teniendo en la familia dos miembros que han pasado por la Presidencia de la República: Alberto Lleras Camargo (2 veces presidente), y Carlos Lleras Restrepo, que en su presidencia le entregó el mandato presidencial a Misael Pastrana Borrero, luego del fraude electoral que le robara las elecciones de 1970 al general retirado (ex dictador para algunos), Gustavo Rojas Pinilla.

No obstante las herencias, Vargas Lleras se ha ido haciendo un nombre y un lugar propio en la política nacional, al menos ha ido marcando un estilo y un sello particular; lo cual sería muy meritorio si ese  lugar no se hubiera ido posicionando a partir de alianzas bastante cuestionables en todo el país, al punto que hoy en día en la foto del equipo nacional que acompaña su candidatura está lleno, como ya lo hemos expresado, de integrantes de una jauría criminal y corrupta de alta envergadura. Es tan profunda esta marca de corrupción y criminalidad en su propio partido, CR, que al iniciar su candidatura presidencial trató de desmarcarse de él, haciéndole conejo a la Ley y presentándose como un candidato independiente y sin partido apoyado por firmas; una burla total y un abuso cuestionable y hasta legal (si no estuviera blindado por sus relaciones dentro del sistema judicial); al sistema político colombiano, al utilizar las garantías que el Estado le da solo a aquellos que sin partido político alguno pero que, reconocidos por un significativo grupo de ciudadanos, quieren postular su nombre para un cargo de elección popular. Es decir, Vargas Lleras, ventajoso como siempre, transgrede la norma para aparentar ser otra cosa a lo que en realidad es: el líder natural de un partido político curtido en corrupción, además de usurpar el lugar de aquellas candidaturas de quienes están en desventaja frente a la suya.


La personalidad clasista y prepotente de un candidato al que no se le da nada humillar y coger a coscorrones, públicamente, a sus subordinados, así como retirar de su camino, con empujones violentos, a humildes seguidores que se le acercan a saludarlo, parece ser lo de menos ante el nefasto cartel de personajes que lo acompañan en su proyecto presidencial y del cual hay ya consecuencias criminales muy profundas. 

CARTEL DE LA CRIMINALIDAD: ALIANZAS QUE DAN ASCO.

El portal La Silla Vacía relaciona, entre otras las cuestionables alianzas de una candidatura donde sin ningún asomo de ética se adopta todo aquel que represente votos de maquinaria, no importa si hay manchas de sangre: 23 aliados regionales de Germán Vargas Lleras están vinculados a procesos penales, crímenes de parapolítica y corrupción, muchos de ellos condenados: Álvaro “el gordo” García Romero (paga una condena de 40 años por haber sido el autor intelectual de una masacre paramilitar en la que fueron asesinados 12 campesinos); Ramiro Suarez Corzo (condenado a  27 años por su participación en un homicidio); Julio Acosta Bernal (Condenado por corrupción).

El cuadro de relaciones peligrosas de Vargas Lleras, de quienes roban, pagan y hasta matan para llegar; está integrado por reconocidos personajes que han sido noticia jurídica nacional, entre ellos: los parapolíticos, Hugo Aguilar, Enilce López (quién también estaría en la Campaña de Iván Duque);  entre otro  centenar de políticos regionales que tradicionalmente han utilizado el poder para enriquecerse ilegalmente, condenando a cientos de niños a morir de hambre, caso de la Guajira y la región costeña del país, en los últimos años, donde integrantes del partido de Vargas Lleras se han caracterizado por participar de la firma de astronómicos contratos marcados por la corrupción y la criminalidad.  


El fantasma de la parapolítica también ha perseguido a Vargas Lleras quien en 2013 estuvo siendo investigado por supuestas relaciones con el paramilitar Héctor Germán Buitrago Parada, alias “Martin Llano”, la investigación fue archivada; no obstante, el magistrado Leonidas Bustos, miembro de la Alta Corte que lo archivó apareció con vínculos en el llamado “Cartel de la Toga” o de corrupción en los altos estrados judiciales, donde hay, además de Bustos, otros nombres muy cercanos al círculo político de Vargas Lleras, quienes habrían actuado para favorecer al candidato en esta y otras posibles investigaciones, entre ellos: Luz Mabel Parra Echandía, ex fiscal delegada ante la Corte Suprema de Justicia y el corrupto ex fiscal anticorrupción Luis Gustavo Moreno  (hoy condenado y extraditado); quienes igualmente son muy cercanos al Fiscal Néstor Humberto Martínez de quien se asegura es el Fiscal de Bolsillo de la casa Cambio Radical.

Este es pues un perfil del candidato de la derecha colombiana. Nada prometedor para el pueblo colombiano, donde cada vez toman más fuerza dos frases que nos llevan a pensar en la gravedad del futuro del país, la primera de ella una frase del ex magistrado fallecido Carlos Gaviria: “Quien roba para llegar llega para robar”, y la otra de corte anónimo pero bastante acertada: “si llega Vargas Lleras  al menos sabemos que ese sólo se robará medio país, pero si es Duque, sabemos  que el “Estado pro paramilitar” que representa el Centro Democrático de Álvaro Uribe Vélez, no sólo llegará a robarse medio país, sino que también a  matarlo gracias a sus políticas de “falsos positivos”, persecución criminal a líderes de la oposición , periodistas, defensores de derechos humanos, etc… 


HUMBERTO DE LA CALLE:

SERGIO FAJARDO:

GUSTAVO PETRO:


domingo, 13 de mayo de 2018

Elecciones 2018, Duque y Vargas Lleras ¿Hay con quién? -cuarta entrega-

Opinión 

Elecciones 2018 ¿Hay con quién? - Cuarta entrega.


IVAN DUQUE 

Representante directo de la oligarquía de derecha corrupta y criminal que nos ha condenado a la miseria y la violencia por más de 200 años. 

Rodeado de lo más nauseabundo de las élites y las mafias políticas colombianas (Pastrana, Gaviria, Uribe, etc.); y de verdaderos clanes parapoliticocriminales en las regiones, Duque busca llegar a la presidencia, sobretodo, para blindar a su patrón Alvaro Uribe Vélez (el que ha puesto la chequera para llevarlo a la Casa de Nariño), de la justicia nacional e internacional por su legado asesino y genocida.



Por: Luis Carlos Pulgarín Ceballos.






IVÁN DUQUE MÁRQUEZ, nieto de Hernando Márquez Arbeláez, quien fuera vice ministro de Minas en el periodo presidencial de Misael Pastrana Borrero a quien se le señala de haber llegado a la presidencia gracias a un fraude electoral; e hijo de Iván Duque Escobar, ex gobernador de Antioquia quien en su periodo de gobierno regional (1982) acusó a Álvaro Uribe Vélez por sus relaciones con el narcotráfico. (ver: https://voces.com.co/padre-de-ivan-duque-habria-acusado-a-uribe-de-entregar-licencias-a-narcotraficantes/),

El padre de Iván Duque fue posteriormente ministro de Minas de Belisario Betancur, en este cargo, al padre del hoy candidato, se le acusa de negligencia ante las alertas tempranas que habrían podido disminuir el desastre de la avalancha que sepultó al municipio de Armero, Tolima, luego de una erupción del volcán del nevado del Ruiz,  donde murieran más de 25 mil personas, de las cuales su símbolo mundial es Omaira Sánchez una niña de tan sólo 13 años que muriera ante los ojos del mundo ante la imposibilidad de ser sacada del lugar donde quedara atrapada por el lodo y la ceniza del volcán).



En todo caso por los pecados del padre no se puede juzgar al hijo, estos comentarios de entrada sólo nos sirven para ilustrar los antecedentes políticos de la familia del candidato Duque, un candidato que no figuraba de manera protagónica en el panorama nacional -aunque ya había pasado por varios cargos importantes, incluso desempañándose como Senador dela República de la mano de su mentor Álvaro Uribe Vélez-. Y es aquí precisamente donde empezamos el análisis de la peligrosidad del candidato para la democracia y la justicia del país.

Duque,  en sí mismo no es un peligro para el país, el peligro lo representan quienes son la sombra detrás del poder que ha ido adquiriendo durante su campaña. Una jauría de políticos regionales y nacionales que tienen a sus espaldas las más profundas sospechas de criminalidad histórica en Colombia, empezando por su principal promotor el ex presidente Álvaro Uribe Vélez, quien a su vez es seguido por un círculo de personajes de la misma rancia oligarquía de derecha criminal: Carlos Holmes Trujillo, oligarquía goda del Valle; Paloma Valencia, la heredera de la saga familiar de los Valencia del Cauca; Los ganaderos pro paramilitares de FEDEGAN comandados por Felix Lafourie y su mujer María Fernanda  Cabal;  el primo y asesor de Pablo Escobar, José Obdulio; el empresariado financiador del paramilitarismo, amén de decenas de parapolíticos regionales como el grupo político de la tenebrosa Enilce López “La Gata”, quién se habría unido ya a la campaña de Duque. Recordemos que "la Gata" está condenada hoy por crímenes comprobados desde el paramilitarismo.


Foto: Búsqueda en Google.



A la campaña de Duque también han llegado, con total aceptación del candidato,  personajes como Olegario Otero, ganadero denunciado por financiar grupos paramilitares  en San Marcos y Sucre en 1995, “se le imputa el hecho de entregar “R-15 y munición que le daba el batallón de infantería””. Olegario aparece en relatos de confesos paramilitares como auxiliador de Autodefensas, al igual que el presidente de Fedegán (Felix Lafourie)  y otros que fueron los que supuestamente promovían los sicarios en la zona. En una finca de Olegario se reunía también Mario Uribe, primo de Álvaro Uribe, quien se reunia con reconocidos paramilitares al mando de Eder Pedraza para conseguir de manera ilegal bienes en el país (Ver completo en: https://voces.com.co/ganadero-denunciado-por-financiar-armas-de-las-auc-brindo-su-apoyo-a-uribe-y-duque/)

Otro aliado importante de Duque es Odín Sánchez, conservador chocoano, condenado por parapolítica. Igualmente,  encontramos las siguientes casas políticas pertenecientes a políticos“(cuestionados (y aceptados) de la campaña de Duque)  Son las estructuras políticas que, más allá de la cara visible del grupo que hace el acuerdo con Duque, pertenecen a Vicente Blel Saad, William Montes Medina, José Antonio Gómez Hermida, Juan Cárdenas Chávez y Luis Humberto Gómez Gallo (que murió, pero dejó la casa del “gomezgallismo” en Tolima).   (Ver en http://lasillavacia.com/los-apoyos-cuestionados-y-aceptados-de-duque-65921 ).

De otro lado, la llegada a la campaña del candidato Duque, de sectores retrógrados del conservatismo y del cristianismo, entre ellos el ilegal ex procurador Ordoñez y la ex Fiscal Viviane Morales, esposa del ex guerrillero del M-19 y asesor de paramilitares, Carlos Lucio; pone en riesgo la estabilidad de los avances progresistas de la Constitución Nacional del 91 en lo que a libertades individuales se refiere. Todos conocemos bien la posición de estos dos obscuros personajes ante el desarrollo de los derechos de las poblaciones diversas, su extrema confusión con el tema de la ideología de género, su posición aberrante contra los avances legislativos y  jurisprudenciales que en el país se han tenido en torno al aborto dirigido, las relaciones de personas LGBT, la eutanasia, entre otros desarrollos liberales del mundo contemporáneo. Con Ordoñez, de quien se dice aspiraría  a la Fiscalía con la bendición de Duque en pago por los favores recibidos en campaña, peligra la seguridad jurídica del país, a la cual ya Uribe Vélez y el miso Duque han amenazado con cerrar en una sola Corte de fácil manipulación política, en pro de la criminalidad narcoparamilitar, toda vez que arriesgarían cientos de procesos judiciales contra estructuras criminales que vinculan  a las viejas castas políticas y económicas del país, incluyendo a Uribe Vélez y su familia. (Ver: http://caracol.com.co/emisora/2018/02/06/medellin/1517952588_502718.html )


Por más que se pinte canas, lo maquillen a  lo Álvaro Uribe; lo pongan a hablar en tono pausado y bajito, para que se parezca a su titiritero, Duque no deja de ser eso: maquillaje. El maquillaje con el cual se quiere engañar a la ciudadanía colombiana haciéndole creer que este candidato es la superación de la nauseabunda casta política a la que pertenecen sus padrinos políticos. Duque  no es el representante de una nueva generación política colombiana. Es más, su mensaje de marketing es contradictorio: por un lado se reclama como el representante de una nueva generación política, pero por otro se maquilla para parecerse más a la vieja y corrupta dinastía política que representa, los dinosaurios godos y de derecha que hieden más a podrido que a verdadera patria, aunque esta palabra aparece en el diccionario permanente de su titiritero y ventrílocuo mayor, el nefasto Uribe Vélez (el presidente determinador de más de 10 mil falsos positivos en su periodo de gobierno de 2002 a 2010) (Ver en: https://www.eldiario.es/theguardian/Ejercito-colombiano-civiles-falsos-positivos_0_769573313.html )

Con Duque peligra pues, como lo mencionamos anteriormente, el establecimiento de Justicia, ya lo ha anunciado: una sola Corte, a petición de su jefe Uribe quien necesita seguir blindando sus crímenes, sobretodo, desaparecer la Corte Suprema de Justicia que lo investiga ahora por dos masacres y varios crímenes de lesa humanidad. Con Duque volverán a aumentar los falsos positivos, que aún permanecen como política de Estado; las Chuzadas a la oposición y los defensores de Derechos Humanos; censura y persecución a la prensa (ya desde el Centro Democrático -su partido- se ha amenazado con hacerlo: son permanentes los señalamientos temerarios contra Noticias Uno, Daniel Coronell, Yohir Akerman, entre otros periodistas). 

Con Duque reinará la criminalidad a alto nivel y continuará el desangre de la corrupción. Duque no es el futuro, Duque es el pasado, pero sobre todo: Duque es la imagen viva de un país viable para cuatro o cinco familias ricas y criminales de Colombia, pero por encima de todo: inviable para las mayorías, millones de colombianos seguirán profundizando su miseria, condenados a morir de hambre, desnutrición, desempleo, falta de salud, mala política pensional y sobretodo, condenados a morir a boca de fusil por la política neo paramilitar de las mafias que rodean a su jefe político Álvaro Uribe Vélez.


Por último, no olviden que Duque favorecerá a quiénes han  amenazado con hacer “trizas el acuerdo de Paz con las FARC”, el séquito criminal uribista del Centro Democrático que durante siglos ha vivido de la guerra y el desangre de millones de colombianos. Duque además favorecerá la impunidad de carteles como los corruptos carteles de Odebrecht y de la Toga, amén de otros carteles que se han ido posicionando en su campaña. Y peor aún: Con Duque, muy posiblemente volverá a violarse la Constitución  Nacional para modificar nuevamente algún "articulito" que le permita a Uribe Vélez regresar a un nuevo periodo presidencial para seguir reinando bajo el manto de la impunidad y el crimen.



https://canal3sistemaenlinea.blogspot.com.co/2016/09/hilando-fino-por-que-el-no-de-uribe.html